La Villa de Oropesa del Valle de Cochabamba en Bolivia fue curiosamente fundada dos veces (mediante dos órdenes virreinales separadas), una el 15 de agosto de 1571 por el capitán Gerónimo de
Osorio, y otra el primero de enero de 1574 por Sebastián Barba de Padilla, su fundador oficial.
Cochabamba, yace en un fértil valle de unos 25 x 10km, a unos 2,500 metros sobre el nivel del mar. Esto la dota de un agradable clima a lo largo del
año, que permite disfrutar cómodamente de su encanto colonial, su particular vegetación y sus cercanas ruinas incas
pre-incaicas.
Su nombre es una mezcla de vocablos indígenas y nobleza española: Cochabamba es en realidad la unión de los términos quechuas cocha (que quiere decir lago) y pampa
(llanura); por otro lado los condes de Oropesa eran los padres del Virrey Francisco de Toledo, mejor conocido como el gran organizador del Perú.